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I Jornadas de Innovación Educativa del Noroeste Murciano

El fin de semana del 24 y 25 de Octubre hemos podido asistir a dos grandes eventos. Con motivo de las I Jornadas de Innovación Educativa del Noroeste Murciano visitaban la región grandes personas relacionadas con la Educación como Begoña Ibarrola, Carlos Hué, Carlos González, Claudia Souza, Marisel Lodeiro, Domingo Pérez y Elsa Punset. Aprovechando la visita de Carlos Hué, desde ReGenera organizamos una particonferencia con Carlos sobre “Educación Emocional: el cambio Personal para Transformar la Sociedad”, que consiguió prácticamente llenar el Paraninfo de la Universidad de Murcia donde se celebró.

Carlos Hué nos hizo movernos, cantar, bailar, pensar y reflexionar. Nos habló de los desafíos para la mejora en educación, el cambio de la enseñanza a la educación, creando un estado general entre los asistentes de estímulo y motivación.

Particonferencia Carlos Hué

Al día siguiente otra gran experiencia, un evento que hará historia y que si duda es un gran paso para el cambio educativo, las I Jornadas de Educación Innovativa del Noroeste Murciano, donde se consiguió reunir a 1300 personas en su mayoría profesores, pero también psicólogos, políticos, padres y algunos colectivos ¿Por qué? Porque unas maestras estuvieron en Madrid en unas jornadas similares y pensaron ¿podríamos acercar este tipo de eventos a nuestra comarca? Y vaya si lo consiguieron.

Educaccion

Tuvimos la suerte de conocer la iniciativa desde su etapa más temprana, pues cuando aun estaban dándole forma al proyecto en sus cabezas se pusieron en contacto con nosotros para que apoyáramos el proyecto y sí, nos encantó y les dijimos que lo que necesitaran. Pero no necesitaron mucho, tan sólo algunas opiniones y sugerencias en todo el trayecto de preparación del evento y la breve participación de nuestros compañeros Pedro Jara y Antonio Ángel Pérez en ciertos momentos del evento. Pero en realidad fue con la aportación de muchas pequeñas partes como estos maestros consiguieron hacer algo tan grande, solo había que ver la cantidad de voluntarios que participaron en la organización, y el trabajo que habían hecho para toda la decoración de las instalaciones.

Muchas notas en común, los ponentes fueron un espectro diverso, con diferentes mensajes y personalidades, pero en todos ellos se pudo ver una nota común, una frase que ya aparecía en las entradas “Educar es un acto de AMOR”, si pero en mayúsculas.

La psicóloga Ana Peinado condujo muy hábilmente toda la jornada con el hilo conductor del cuento del principito, dando pie a cada ponente y a la historia que nos iban a contar. Gente grande, y de corazón enorme, Carlos Hué, con todo el cariño de Zaragoza vino a hablarnos de lo importante que es valorarnos, a nosotros y a los demás, no juzgar y con esa base apostar por la salud mental, las ganas de emprender de los alumnos y la necesidad de colaborar socialmente para poder ser adultos políticos y felices. Carlos Gonzalez vino después, con su risa provocativa, para invitarnos una vez más a salir de la dualidad, huir de la lucha buscando direcciones nuevas que nos alejen del desgaste de la pelea, a construir y a amar con nuevos paradigmas, científicos pero avanzando desde la física clásica hacía la cuántica. Siempre genial, mostrando una parte de su enorme mensaje y convirtiendo planetas en astros con luz propia.

Claudia Souza nos presento un proyecto de Zaragoza donde gracias a disfrutar del mindfulness durante 15 minutos al día al entrar del recreo, habían pasado de ser un centro muy conflictivo a un centro sobresaliente, mejorando un 25% las notas de los alumnos. Increíble oir los testimonios de los alumnos. Después nos explicó cómo trabaja y lo que se consigue, invitándonos a buscar más información sobre el tema. Marisel Lodeiro nos enamoró con su pasión por la música, nos mostró como la música trabaja en nuestra cabeza, comunicando los dos hemisferios de la cabeza, al unir la parte creativa con las matemáticas, disfrutando y de una forma inconsciente. Un mundo sobre el que seguir investigando.

Elsa Punset era la estrella mediática del evento. Unas líneas claras, un mensaje dirigido, con rodeos que dejan anécdotas y culminan en mensajes directos. Tres líneas en las que acabar, considerar a los alumnos como seres emocionales, digitales (y nos puso uno ejemplos muy divertidos) y entrenables en el autocontrol que ayuda a la constancia para conseguir nuestros objetivos. Domingo Pérez nos contó una bonita historia sobre su taburete para hacernos ver que es lo importante, y como orientar nuestros esfuerzos. Acabamos con una bonita canción.

Después llegó Begoña Ibarrola, a la que teníamos la suerte de conocer por sus libros infantiles sobre inteligencias múltiples. Y qué pena, dejo el libro a la altura del betún, enorme comunicadora, enorme mensaje muy trabajado, conceptos claros, puntos de unión y desunión con otras teorías y conceptos desde el cariño y el amor a todos los individuos, para los que solicito el derecho a poder ser ellos mismos. Nos advirtió que cada inteligencia de Gardner se subdivide, que se expresa de mil formas diversas en cada individuo, por lo que a veces es más fácil y otras más difícil advertirlas, pero siempre están. Todos somos inteligentes.

La mesa redonda nos introdujo en las líneas de cómo podría ser la educación del mañana, y Antonio Ángel puso una línea muy interesante, implicar al mundo de la empresa en la educación, pues es parte importante de la vida de los padres y un destino para los alumnos.

Mesa redonda

Para acabar, desde Improvivencia nos mostraron, haciéndolo y sin contarlo, diferentes actividades para poder entrenar a los alumnos en formas de comunicación en público, en desarrollar la creatividad, el trabajo en equipo, y como conseguir equipos de trabajo engrasados, divertidos y multiplicadores.

Improvivencia selfie

Sólo quedaba el taller del Domingo por la mañana, donde unas 300 personas inscritas en el mismo pudieron conocer mejor, de la mano de Carlos González el nuevo paradigma que nos propone para crear una educación con corazón, empoderando a cada joven desde su propia esencia personal

Ayudar a descubrir el talento de cada niñ@ en la escuela..Sobre talento, inteligencia y superdotación.

Nuestro paso por la escuela, no puede ser un trámite, una obligación para conseguir un certificado. Es una oportunidad; una enorme y quizá para muchos, única oportunidad, de mostrar nuestra singularidad, de sacar a la luz aquello que traemos desde nuestro nacimiento, de nuestro ADN.

Los numerosos estudios realizados sobre el componente hereditario de la inteligencia basan sus conclusiones en la gran cantidad de ejemplos referentes a personas con capacidades excepcionales a muy temprana edad; tan temprana que no ha dado tiempo a ejercer ninguna influencia ambiental, ninguna estimulación sobre ellos; son los estudios sobre “niños prodigio”

Hasta ahora, la inmensa mayoría de investigaciones se han dirigido a detectar en este campo, las llamadas personas superdotadas. Descubrir esa superdotación en niños y niñas desde unas edades concretas; invirtiendo preferentemente en esa exigua minoría y obviando como “normales” al resto.
Incluso en algunas ocasiones, se puede encontrar un cierto grado de solapamiento entre la noción de personas superdotadas, y personas con talento.
Aunque en el mundo académico e investigador, exista correlación entre ambos conceptos, en general, se puede hablar de la superdotación para capacidad general y del talento para capacidad específica.

A nosotros, nos interesa el talento como cualidad singular, la mejor cualidad que acompaña a cualquier persona desde su nacimiento, afirmando que todas las personas tienen su talento y que tomar conciencia del mismo, cuanto antes mejor, puede resultar determinante en sus elecciones futuras y en su propia felicidad.

Cuando hablamos de talento, aparece siempre la inteligencia, y diferenciar los conceptos no es fácil, ofreciendo a veces el mismo Gardner, la posibilidad de utilizarlos indistintamente cuando habla de su teoría de las Inteligencias Múltiples.

Quizá podríamos afirmar que mientras la inteligencia es una facultad puramente intelectual, el talento conlleva la gestión relacionada de varias facultades, no todas necesariamente, de carácter intelectual. Aunque el órgano director sea el cerebro, muchas de las facultades que acompañan al talento precisan del funcionamiento de otros órganos.
El talento se asocia además a la facultad de hacer algo, y hacerlo además, de manera destacada; conlleva acción, o al menos, potencial de acción: decimos que alguien tiene talento cuando ha demostrado su especial excelencia en alguna materia…y aquí tenemos otra pista.

El talento se aprecia, es visible; la inteligencia, no siempre. Así, dirigir una reunión sin presionar, dando cancha a todos y consiguiendo que se sientan importantes en un ambiente de cooperación y creatividad, es un talento; mientras que de una persona que ha sacado una oposición a funcionario del Estado, afirmamos simplemente que es muy inteligente, por el hecho de suponer que la inteligencia (comprensión, memorización y claridad conceptual para exponer) juega un papel imprescindible en ese proceso de consecución.